11/10/2009

Una rata del mismo Bilbao

Tres ratas están en un bar. La rata americana pide un whisky, se lo toma de un sólo trago, estampa el vaso en la barra, mira a las otras dos ratas y dice:
- Cuando encuentro una trampa para ratas, salto encima del resorte, cojo el alambre del cepo que baja a toda leche con los dientes, lo muerdo 20 veces para afilarme la dentadura, destrozo la trampa y me como el queso.
- ¡Coño! - Dicen las otras.
La rata rusa, mira a la yanki, pide un vodka, se lo bebe de un trago, rompe el vaso en un rincón, y dice:
- Cuando encuentro una bolsa de veneno para ratas, me lo llevo a casa, lo pongo en el microondas, hago palomitas de maíz, y me las como viendo una peli y bebiéndome una cerveza.
- ¡Joder! - Dicen las otras.
Acto seguido, ambas ratas se dan la vuelta, y miran a la rata bilbaína. Ésta le da un sorbito a su vaso de vino, le da una calada al pitillo, las mira, se bebe otro sorbito, deja el vaso, y dice:
- Perdonadme, pero no puedo quedarme a contaros nada... Tengo que ir a casa a follarme a mi gato...

Neurona solitaria

Envían una neurona al cerebro de un hombre. Llega, entra y ve que no hay nadie
‘¿Hay alguien ahí?’, pregunta bajito. ‘¿Hay alguien ahííííí?... ¡Holaaaa!... ¡HOLAAAAAAAAAAAAA! ¿NO HAY NADIEEEEEEEE? - ya a gritos...
La pobre neurona se encontraba sola allí. Empezó a ponerse muy triste, porque pensaba
‘Yo aquí sola para el resto de mi vida, sniff’.
De repente, se oyó un ruido de alguien que se acercaba. Era otra neurona, que le dice a la llorona:
‘¿Qué haces? ¿Por qué lloras?’
- Porque pensaba, sniff, que no había nadie y me iba a quedar aquí sola para siempre sin compañeras…
- Pero, boba - le contestó la otra - ¡si somos un montón! Lo que pasa es que hay una fiesta en la polla y yo he subido a buscar hielo…

Aumento de sueldo

En un metro en la hora punta, la gente va como sardinas en lata y una chica le dice a un tío:
- Por favor, ¿se podría apartar un poco? Tiene usted algo duro dentro del pantalón que me esta apretando el muslo.
- Oh, perdón, es que llevo el sobre con mi paga.
- Pues usted debe tener un trabajo increíble, porque le han aumentado el sueldo tres veces desde la última parada…

Mi nombre es Dante Huerta

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Se sube un hombrecito de 1,55 metros al ascensor y junto a él, sube un enorme negro. Luego de un corto silencio, que al pequeño hombre le pareció una eternidad, se escuchó el vozarrón del negro que dijo:
-2.15 metros de altura, 155 kilogramos de peso, pene de 33 cms., testículos de 200 gramos de peso cada uno, cubano, Dante Huerta, dicho todo esto le extiende la mano en actitud de saludo.
El hombrecito, instantáneamente, se desmaya. Asombrado el negro, le toma entre sus brazos y le da algunas leves cachetadas para reanimarlo. Una vez que el hombrecito vuelve en sí, le pregunta:
-¿Qué le pasó amigo?
El hombrecito, sin dejar de mirar al negro, con el espanto pegado en su rostro, le pregunta con un hilo de voz al negro: - ¿Me puede repetir lo que dijo?
- Por supuesto, amigo… 2.15 metros de altura, 155 kilogramos de peso, pene de 33 cms., testículos de 200 gramos de peso cada uno, cubano, Dante Huerta…. me presento.
- ¡¡¡uf… que alivio!!!!! (dice el hombrecito), yo había entendido… Date la vuelta…