27/01/2009

La cena familiar

Entra Luis en una farmacia:
- Oiga, me puede vender un preservativo porque esta noche voy a cenar con la familia de la chica de mi novia y despues igual hay tema
Mientras el farmacéutico lo atiende, Luis se queda pensando y dice:
- Bueno, mejor me pone dos porque esta chica tiene una hermana que no está nada mal e igual cae también.
El farmacéutico regresa por otro preservativo y Luis vuelve a decir:
- Bueno, mejor me va usted a dar tres porque la madre es una cachonda que pone los cuernos a su marido y ya metidos en faena …
Llega la hora de la cena y Luis come sin quitarse la gabardina, con el cuello subido y la cabeza agachada. Al acabar, cuando han salido de la casa, va la chica y le dice:
- Luisito, ¡ no sabía que eras tan tímido!
Luis responde:
- Ni yo que tu padre era farmacéutico.

¿Puedes hacerlo otra vez?

Un hombre con un problema de impotencia crónico va al doctor, quien tras examinarlo le dice:
- Tiene usted una enfermedad rara que deteriora los músculos de su pene. Me temo que no existe cura. Sin embargo, hay un tratamiento experimental. Se trata de transplantar los músculos de un elefante bebé al pene. ¿Le gustaría que lo intentasemos?
El hombre que no ve otra solución acepta,unos días después el doctor realiza la operación.
Pasado un tiempo el hombre lleva a su novia a un buen restaurante para celebrar el éxito de la operación. Mientras están en la mesa, comienza a sentir un extraño movimiento entre las piernas; la presión se vuelve insoportable, así que el tipo decide abrir la bragueta del pantalón.
De pronto, su pene sale del pantalón, se desliza sobre la mesa, toma un plátano de la fuente de frutas, y regresa a su pantalón de nuevo.
- ¡Vaya!, dice su asombrada novia, ¡Eso fue realmente impresionante! ¿Puedes hacerlo de nuevo?
Con el rostro enrojecido, el hombre responde:
- Tal vez... ¡Pero no sé si pueda aguantar otro plátano en el culo!"

21/01/2009

Vaya Semanita - Atraco familiar

No se puede copiar lo que vemos en las películas...

Vaya Semanita - Perdida de maletas

Cuando las compañías aéreas pierden nuetras maletas lo hacen por nuestro propio bien. ¿De qué no quejamos?

Date el Bote 4

Las respuestas más "peculiares" de los concursantes de "Date el bote"

Date el Bote 3

Las respuestas más "peculiares" de los concursantes de "Date el bote"

Como enamorar a las mujeres

Un E-mail equivocado


Un matrimonio decide ir a pasar sus vacaciones en una playa del Caribe, en el mismo hotel donde pasaron la luna de miel 20 años atrás, pero debido a problemas de trabajo, la mujer no pudo viajar con su marido, total que se citan para unos días después.
Cuando el hombre llegó y se alojó en el hotel, vio con asombro que en la habitación había un ordenador con conexión a Internet. Entonces decidió enviar un e-mail a su mujer pero, se equivocó en una letra y sin darse cuenta lo envió a otra dirección…
El e-mail lo recibe por error una viuda que acababa de llegar del funeral de su marido, y que al leer su correo electrónico se desmayó instantáneamente. El hijo de la viuda al entrar en la habitación, encontró a su madre en el suelo sin conocimiento, a los pies de la computadora, en cuya pantalla se podía leer…
Querida esposa: He llegado bien. Probablemente te sorprenda recibir noticias mías por esta vía, pero ahora tienen ordenador aquí y puedes enviarle mensajes a tus seres queridos. Acabo de llegar y he comprobado que todo está preparado para cuando llegues este próximo viernes. Tengo muchas ganas de verte y espero que tu viaje sea tan tranquilo y relajado como ha sido el mío.
P.D.: No traigas mucha ropa. ¡Aquí hace un calor infernal!

13/01/2009

Tres hombres en el infierno

Llegan tres hombres al infierno: un americano, un hindú y un español. El diablo les dice:
- Les daré una oportunidad de ir al cielo. Aquel que aguante tres latigazos míos se podrá ir. Antes de los latigazos podrán ponerse lo que quieran en la espalda, ¡a ver si los aguantan!
Los hombres aceptan. Primero va el americano, coge una enorme piedra y el diablo, al primer latigazo, la rompe. El americano grita desesperado:
- ¡Vale! ¡Vale! ¡Me quedo!
Después le toca al hindú, que se arrodilla sin ponerse nada. Dice el diablo asombrado:
- ¡Éste si que los tiene bien puestos
! ¿No te vas a poner nada en la espalda?
- No, ¡sólo necesito meditación!
- Bueno, como quieras…
Da el primer latigazo y el hindú sólo gime un poco, el segundo latigazo y el hindú tranquilo, da el tercero y el hindú fresco como una lechuga. El diablo le dice:
- Bueno, lo prometido es deuda, te puedes ir al cielo.
- Sí… - dice el hindú - pero antes quiero ver al español, a ver con qué que hace.
El español se arrodilla y tampoco se pone nada, a lo que el diablo dice:
- ¿Tú tampoco te pones nada?
- Puedo ponerme lo que quiera, ¿no?
- ¡Sí, lo que quieras!
- ¡A ver hindú, ponte sobre mi espalda!

Soño con un penal

La esposa se despierta a las 4 de la madrugada dando gritos y saltos en la cama. El marido, ante tanto ruido, también se despierta y viendo a su esposa tan alterada, nerviosa y sudorosa le pregunta:
- Pepa, ¿qué te ocurre?
- Pepe, he tenido un sueño rarísimo, muy extraño.
- Cuéntame - dice él.
- Pues estaba paseando por un prado verde con unas flores muy bonitas, mariposas, pajaritos volando, casi un paraíso. De pronto empezó a llover, cada vez más fuerte y no tenía donde protegerme. A lo lejos, ví un árbol muy grande, corrí hacia él y entonces me dí cuenta de que era un “PENAL”.
- Pepa - dice el marido - seria un PERAL!
- No, no, un PENAL; tenía colgando de sus ramas, como a dos metros de altura, más de 100 PENES preciosos, 30 centímetros, rosados, divinos.. y yo saltando y tratando de alcanzar uno. Me pasé 4 horas sin conseguirlo.
- Pepa, eres tonta; estando el mío tan cerca, con alargar el brazo lo hubieses tenido todo para ti.
- ¡No me jodas Pepe! Había más de 50 tirados por el suelo como el tuyo…