El marido gracioso

Este era un hombre al que siempre le gustaba molestar a su mujer, un día su esposa decide hacer un viaje a Francia y el hombre la acompaña hasta el aeropuerto.
A la salida de inmigración, frente a todo el mundo, él le desea buen viaje y le grita :
- Amor, no te olvides de traerme una hermosa francesita.
Ella bajó la cabeza y subió al avión muy molesta.
La mujer pasó quince días en Francia. 
Cuando el marido fue a recogerla al aeropuerto, nada mas verla llegar, lo primero que le grita a toda voz :
- Amor ¿me trajiste mi francesita?
- Hice todo lo posible, ahora esperemos que sea una niña.

Dios y las motos

Al llegar a las puertas del cielo, San Pedro le dice: 
- Hijo mío, como fuiste un buen hombre y tus motos cambiaron al mundo, tu premio es poder encontrarte con quien tu desees.
Arthur pensó un poco y después dijo: 
- Quiero encontrarme con Dios.
San Pedro llevó a Arthur hasta la sala del trono y le presentó a Dios.
Dios reconoció a Arthur y le dijo: 
- Entonces fuiste tú quien inventó la Harley-Davidson?
Arthur respondió: 
- Es verdad fui yo. 
Dios comentó: 
-No fue una buena invención... 
Es un vehículo inestable, ruidoso y contaminante. ..
De mantenimiento complicado, alto consumo...
Arthur molesto con los comentarios replicó: 
- Discúlpeme, pero no fue Ud. quien inventó a la mujer ?
- Si, fui yo. - respondió Dios. 
- Bien, aquí entre nosotros, de profesional a profesional,su invención no fue nada acertada.
- La suspensión delantera es muy inconsistente... 
- Es muy ruidosa y habladora a altas velocidades...
- En la mayoría de los casos, la suspensión trasera está floja y vibra demasiado...
- El área de entretenimiento está localizada demasiado cerca de la de reciclado...
- Y los costos de mantenimiento son muy elevados. 
Dios meditó y respondió: 
- Sí, es verdad mi invento tiene defectos, pero de acuerdo con los datos que dispongo, hay muchos más hombres montados en mi invento que en el tuyo.

El abogado, la secretaria y los Espaguetis

Un abogado mantiene un romance con su secretaria. Al poco tiempo, ésta queda embarazada y el abogado, que no quiere que su esposa se entere, le da a la secretaria una buena cantidad de dinero para que se vaya a parir a Italia.
Esta pregunta:
– ¿Cómo te aviso cuando tenga el bebe?
El abogado responde:
– Para que mi mujer no se entere, tan sólo envíame una postal y escribe por detrás: “Espagueti”. Y no te preocupes de más, que yo me encargaré de todos los gastos.
Pasan los meses y una mañana la esposa del abogado lo llama al bufete, algo exaltada:
– Querido, acabo de recibir el correo y hay una postal muy extraña de Italia. La verdad, no entiendo qué significa.
El abogado, tratando de ocultar sus nervios, contesta:
– Espera a que llegue a casa, a ver si yo entiendo…
Cuando el hombre llega a casa y lee la postal, cae al suelo fulminado por un infarto. Llega una ambulancia y se lo lleva. Ya en el hospital, el jefe de cardiología se queda consolando a la esposa y le pregunta cuál ha sido el evento que precipitó tan masivo ataque cardíaco.
Entonces la esposa saca la postal y se la muestra diciéndole:
– No me explico, doctor; él solamente leyó esta postal. Vea usted mismo lo que trae escrito: “Espagueti, Espagueti, Espagueti, . Uno con salchicha y albóndigas y dos con almejas”

El tiene toda la razón

La esposa regresa a su casa y... ¡Encuentra a su marido haciendo el amor con una tremenda, bella, espectacular, e infernal hembra...! 
- ¡Desgraciado, mal nacido, infiel, ¿Cómo te atreviste a hacerme esto a mí, la esposa fiel, la madre de tus hijos?, ¡Me voy!, Quiero el divorcio.....¡ 
- ¡Espera..., espera... Un momento!! Antes de decidir, por lo menos escucha lo que pasó..... 
- Será lo último que te permita, ¡¡Habla cretino, hombre maldito!!!.... 
Y relata el marido: 
Mientras volvía a casa, esta joven me pidió que la acercara. La vi tan indefensa que accedí a llevarla. Noté que estaba muy delgada, mal vestida y sucia. Me contó que hacía 3 días que no comía. Con gran compasión y dolor, la traje para casa y le recalenté la cena que te prepare anoche y que no te comiste porque "te engordabas"; y la pobre prácticamente se la devoró..... 
Como estaba muy sucia le dije que se bañara. Mientras se duchaba noté que su ropa estaba sucia y rota; así que la tiré a la basura. Le di esos jeans que hace años no usas porque " te quedan apretados", la blusa que te regalé para el aniversario y no usas porque "no te gusta y tuve mal gusto cuando la escogí" y las botas que compraste en esa lujosa zapatería y que nunca más te pusiste desde que tu amiga se compró unas iguales. La joven se iba muy agradecida. Pero cuando la acompañé a la puerta se volvió y con los ojos llorosos me pregunto:
¿No tiene otra cosa que su señora ya no use? y bueno aquí estamos...